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Fray Leopoldo
Fray Leopoldo de Alpandeire
, fraile capuchino, beato, su nombre original era Francisco Tomás Márquez Sánchez. Nació en Alpandeire (Málaga) en 1864 y murió en Granada en 1956 a los 91 años de edad.
Fray Leopoldo dedicó su vida a los pobres y realizó diversas curaciones y profecías que le hicieron tan popular que fue beatificado en el 2010. La devoción a este fraile se ha extendido considerablemente en Andalucía y en el resto de España.
Familia
Fueron sus padres Diego Márquez Ayala y Jerónima Sánchez Jiménez modestos agricultores y ganaderos donde cultivaban cereales y almendros, así como ganado caprino. Fray Leopoldo era el mayor de cuatro hermanos, de ellos tres varones, uno de los cuales murió joven mientras realizaba el servicio militar en la guerra de Cuba.
Formación
Su formación escolar consistió en los estudios primarios que siguió en la escuela local sin mostrar capacidades especiales. Desde pequeño mostró inclinación hacia la religión. Realizó el servicio militar en el Regimiento de Infantería Pavía en Málaga.
Ingreso en la Orden Capuchina
Decidió dedicarse a la vida religiosa después de haber oído predicar a dos capuchinos en la ciudad de Ronda en 1894.Pero no ingresó en el convento hasta 1899, cuando ya tenía 35 años de edad y lo hizo en calidad de postulante en el convento capuchino de Sevilla. En 1900 emitió sus votos y recibió como nombre religioso el de fray Leopoldo de Alpandeire. Dada su experiencia campesina pasó un tiempo al cuidado de la huerta del convento.
Granada
Tuvo unos destinos iniciales en Antequera y Sevilla y en 1914 fue trasladado definitivamente al convento de Granada, donde residió durante 42 años hasta su fallecimiento. En Granada fue hortelano, sacristán y limosnero.
Limosnero
La mayor parte del tiempo que residió en Granada desempeñó la función de fraile limosnero, lo cual le obligaba a recorrer la ciudad a pie y entrar en numerosas viviendas solicitando donativos, lo que le permitía estar en contacto directo con todo tipo de familias.El contacto con personas de tantos perfiles, lejos de distraerlo o mundanizarlo, lo empujó a salir de si mismo, y a cargar sobre si el peso de los demás, a comprender, a servir, a amar, se sentía distinto pero no distante.Fray Leopoldo había encontrado el modo de derramar sobre todos la bondad divina: detrás de cada intervención rezaba siempre tres Aves Marías, que era su forma de enhebrar lo divino con lo humano.Su corazón era una puerta que se abría cada vez que algún necesitado acudía a él siempre dispuesto para ayudar en lo que él pudiese hacer.
Popularidad
Fray Leopoldo conoció bien la ciudad de Granada por dentro, esa ciudad que no aparece en ninguna postal, que no aparece en las puertas y el alfeizar de la Alhambra. Conoció pues la Granada viva, real, la de carne y hueso, con sus miserias, dolores y aflicciones.Fray Leopoldo fue repartiendo amor, alivio, bondad y consuelo, y recogió a cambio los frutos de esta forma de actuar recibía productos y limosnas que servían para curar otras necesidades. Esta forma de actuar le proporcionó una enorme popularidad.
Restos mortales
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Cripta de Fray Leopoldo. Foto: http://www.ideal.es/

Sus restos mortales descansan en la cripta de la iglesia de los Padres Capuchinos de Granada. La cripta de Fray Leopoldo es el segundo lugar más visitado de Granada, por detrás solamente de la Alhambra. Más de 2.000 personas visitan diariamente la tumba del Beato Leopoldo, donde numerosos fieles hacen sus plegarias.Junto a la cripta existe un pequeño museo en memoria de Fray Leopoldo, en el que se puede ver una reproducción de la celda en que vivió en el antiguo convento de Capuchinos y algunos de sus objetos personales (sus hábitos y sandalias, sus libros y cuadernos, un rosario y algunas estampas, etc...).
Beatificación
La beatificación de Fray Leopoldo de Alpandeire congregó a más de 60.000 personas en la Base Aerea de Armilla en Granada el día 12 de septiembre de 2010. La ceremonia fue muy emotiva y entrañable. Culminó así un proceso que comenzó 49 años antes y que tras la acreditación de un milagro, la curación de una mujer que padecía cáncer, convirtió al fraile en beato.
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Fuentes
Web dedicada a Fray Leopoldo

Editor: Feliciano Robles Blanco